Iluminá tu Aula: Guía para la Inclusión de Estudiantes con Ceguera

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Guía para la Inclusión de Estudiantes con Ceguera

La Asociación Santa Lucía es una organización conformada por voluntarios de la sociedad civil quienes, desde 1956, asumen el compromiso de contribuir con sus acciones a la educación de personas con discapacidad visual para lograr la equidad social y la igualdad de oportunidades. Ejecuta sus acciones a través del Centro de apoyo a la inclusión educativa Santa Lucía CAIE, institución escolar de gestión privada subvencionada.

Paraguay Educa es una asociación civil sin fines de lucro que desde el 2008 promueve la tecnología e innovación educativa con la visión de que cada niña y niño en Paraguay desarrolle competencias tecnológicas y habilidades para la vida.

Este material fue desarrollado mediante una alianza estratégica entre ambas organizaciones, con el objetivo de brindar a docentes un mayor acceso a información relevante para responder a las preguntas más comunes cuando reciben en sus clases a estudiantes con ceguera. Incluye orientaciones simples y fundamentales que ayudan a identificar los recursos educativos necesarios para abordar la discapacidad visual en el aula.

Para los niños con ceguera adquirir los aprendizajes escolares implica un difícil reto ya que el 80% de la información que se recibe es a través de la visión. No menos importante es que en general no se sienten seguros ya que el ambiente que les rodea es ruidoso y activo.

El primer paso recomendado es realizar una entrevista con la familia solicitando información que ayude a conocer más cómo es el niño: si realiza tareas en la casa, nivel de autonomía para su autocuidado, si juega o socializa con otros niños, cuáles son sus actividades favoritas, qué le pone feliz, entre otras.

Informarse sobre su salud en general y su condición visual en particular. En caso que aún no hayan consultado con algún oftalmólogo indicarles los posibles lugares de consultas oftalmológicas especializadas: Hospital de Clínicas U.N.A (cátedra de oftalmología), Hospital Pediátrico Niños Mártires de Acosta Ñu, Fundación Visión, Fundación Banco de Ojos Fernando Oca del Valle, Hospitales Regionales, entre otros.

Si ya lo hicieron, consultar sobre su diagnóstico, si es una condición adquirida o de nacimiento, si es progresiva, es decir cuál es el pronóstico. También si esa condición le causa algún dolor o molestia que puede incidir en su desempeño o conducta en el aula.

Detectar también si hay alguien en la familia que pueda apoyar al niño en sus tareas escolares para que sea el contacto directo con el docente, por ejemplo, uno de los padres, algún hermano mayor u otro.

Organizar un encuentro previo entre el docente (de escuela regular) y el estudiante a fin de conocerlo y comenzar a formar lazos de confianza. Hablar sobre sus expectativas, temores, preferencias. Contarle cómo será su escuela y quiénes serán sus compañeros. Recorrer la institución para ayudarlo a ubicarse.

No menos importante es hablar al futuro grupo de compañeros sobre la condición visual del nuevo miembro del grupo, reflexionar con ellos sobre el derecho que todos tenemos a recibir una educación de calidad. También se indicarán las mejores estrategias para apoyarlo sin sobreprotección, indiferencia o rechazo. Durante el año se irá trabajando de forma lúdica y reflexiva sobre la inclusión, la aceptación y la valoración de nuestras diferencias

Si el estudiante ya estuvo escolarizado, conversar con sus docentes de años anteriores sobre su conducta y desempeño académico, revisar los documentos disponibles.

Consultar con otros colegas docentes que ya hayan pasado por la experiencia de inclusión de un estudiante con ceguera. Buscar en internet casos de experiencias exitosas de escolarización.

Averiguar cuál es el Centro de Apoyo a la Inclusión más cercano a su institución regular que pueda asesorar y acompañar en la tarea. Si el niño/a ya viene acompañado por un docente de apoyo solicitarle que aclare el marco de trabajo conjunto definiendo bien las funciones de cada uno. Principalmente el docente de apoyo será el responsable del desarrollo de áreas compensatorias. Dichas áreas compensatorias son la lecto escritura braille, el uso del ábaco en matemáticas, orientación y movilidad (uso del bastón, orientación y desplazamiento seguro), habilidades para la vida diaria (hábitos de autonomía personal), uso de nuevas tecnologías.

En caso que no encuentre un centro de apoyo cercano contactar con el CAIE Santa Lucía para establecer la mejor forma de trabajo conjunto.

En síntesis, el estudiante con discapacidad visual se inscribe en dos instituciones educativas, una es la escuela de su comunidad en la que desarrollará el currículum general para todos los estudiantes del país y la otra es la institución de apoyo, (CAIE) en la que desarrollará los programas específicos o compensatorios. Esta situación está contemplada en el RUE.

Apoyo pedagógico especializado

  • Dirección General de Educación Inclusiva. MEC Edif. PRODEPA, km. 5 Asunción
  • Centro de apoyo a la inclusión educativa Santa Lucía (Asunción, calle Dr. Morquio 462, Barrio Pinoza, tel. 021 232774 - 0985474000, mail caiesantalucia@gmail.com horario de atención de 7:30 a 15:30 de lunes a viernes). Servicios gratuitos.
  • Consultar con su supervisión local sobre Centros de Apoyo más cercanos.

Una vez realizadas estas acciones conviene conocer más sobre la condición visual y la inclusión educativa

Se dice que un niño es ciego cuando carece de visión funcional y necesita ayuda para acceder de manera segura al mundo que lo rodea.

Las causas de la discapacidad visual y la ceguera son variadas y van desde los defectos de nacimiento hasta los factores genéticos o ambientales. Puede originarse en diferentes edades y mostrar una evolución distinta, de acuerdo con la edad de aparición. Cada caso es particular.

Al estudiante con discapacidad visual se le debe mostrar el mundo, describirlo, permitirle e incentivarlo a tocar, oler, gustar y sentir todo lo que sea posible. Relacionarse con el mundo físico y social a través de otros sentidos distintos a la visión.

Ante una tarea solicitada, preguntar si necesita ayuda, sin asumir que no puede hacerlas. El hecho de que tenga discapacidad visual no debe llevar a suponer tampoco que necesita siempre ayuda.

Al entrar a un lugar donde se encuentre el estudiante ciego, por ejemplo: en el aula, debo presentarme y al salir despedirme o avisar que se sale.

Al hablar, dirigirse directamente al estudiante con ceguera, no a su guía o compañero.

No es necesario, evitar palabras como: ver, mirar, observar, ellos también las usan.

Hablarle al acercarse, diciendo quién eres, sin hacer juegos de adivinanzas.

Para su movilidad en el predio escolar o la calle emplear expresiones tales como: “a tu derecha”, “arriba”, “abajo”, “un escalón”, y NO expresiones vagas como: allí, acá, allá, etc.

Al verlo dispuesto a cruzar una calle, ofrecerle ayuda con naturalidad.

Tener una buena organización en el aula y en la escuela

Si el entorno permanece lo más estable posible será más fácil para el estudiante orientarse y desplazarse por sí solo. Avisarle si hay cambios en la ubicación de los asientos, las mesas, etc.

Enseñarle a ser lo más autónomo posible

No solo a la hora de moverse por la institución, también en su cuidado personal y el uso del material (recurso educativo a ser utilizado) escolar.

Estimular el resto de sentidos

Es fundamental la estimulación del resto de los sentidos del estudiante con ceguera, especialmente el táctil, para que pueda absorber toda la información que le rodea. Es importante disponer de material anticipadamente para trabajar el tacto.

Fomentar el juego simbólico

Los niños con ceguera muestran mayores dificultades y retraso a la hora de desarrollar la capacidad de representar los objetos en su mente. Desde la escuela y en el seno de la familia es prioritario que se ayude a trabajar la imaginación. En este sentido, es recomendable ofrecer al niño juguetes que representen objetos reales e ir introduciendo algunos más abstractos. Es importante promover el juego de roles con el educador, situación que lo ayudará a construir situaciones y diálogos ficticios.

En sencillas palabras es un modelo de educación en el cual todos los estudiantes de una comunidad aprenden juntos sin importar sus diferencias y todos son atendidos conforme a sus necesidades particulares.

En una escuela inclusiva se enseña que todos son iguales, que todos tienen los mismos derechos y oportunidades... Sean como sean y de dónde sean.

Una escuela en la que todo el mundo es bienvenido ya que la diversidad en el aula es una realidad como la vida misma.

Un enfoque inclusivo de la educación significa que se toman en cuenta las necesidades de cada persona y que todos los educandos participan y lo logran juntos. Asimismo, reconoce que todos los niños pueden aprender y que cada niño posee características, intereses, capacidades y necesidades de aprendizaje únicos

Otros conceptos más formales nos dicen que:

Educación inclusiva: Proceso sistémico de mejora e innovación educativa para promover la presencia, el rendimiento y la participación del alumnado en todas las instituciones del sistema educativo nacional donde son escolarizados, con particular atención a aquellos estudiantes más vulnerables a la exclusión, el fracaso escolar o la marginación, detectando y eliminando, para ello, las barreras que limitan dicho proceso. (Ley 5136)

Inclusión: Identificación y minimización de las barreras para el aprendizaje y la participación, y maximización de los recursos para el apoyo de ambos procesos. (Ley 5136)

En ausencia de la visión, el aprendizaje se realiza a través de los sentidos del tacto, auditivo y olfativo o por sensaciones hápticas.

Obtienen la información a través del lenguaje y la experimentación sensorial, mediante una percepción analítica de los estímulos. Tienen que reconocer las partes para hacerse idea del conjunto, por lo cual, su ritmo de aprendizaje suele ser más lento.

La discapacidad no depende exclusivamente de una dificultad individual, sino que se relaciona con las barreras que pone el ambiente. Es importante que se identifiquen las distintas barreras que dificultan la participación y el aprendizaje de los niños con discapacidad visual y se desarrollen estrategias para superarlas.

Metodologías activas: fomentan la participación de todos los estudiantes y favorece a que cada uno de ellos, se involucren en la tarea de diferentes maneras, despertando sus intereses y motivaciones.

El aprendizaje cooperativo: consiste en utilizar, con una finalidad didáctica, el trabajo de estudiantes en equipos reducidos para aprovechar al máximo la interacción entre ellos con el objetivo de que todos los miembros de un equipo aprendan los contenidos escolares cada uno hasta el máximo de sus posibilidades y aprendan, además, a trabajar en equipo. Es decir, cooperar para aprender y aprender a cooperar. La intención es que el estudiante con ceguera se apoye en su grupo de referencia al igual que el resto de compañeros de otros grupos a fin de que su dinámica de trabajo no se base en solicitar una permanente y constante demanda al docente del aula. Todo ello favorece la independencia del estudiante con ceguera y a asumir su rol dentro del grupo.

La enseñanza multinivel: La enseñanza multinivel se basa en una sencilla proposición: Un único diseño de unidad didáctica o lección debe servir para enseñar a todos los estudiantes aplicando diferentes niveles de complejidad en la realización de las actividades, ejercicios y evaluación.

  • Establecer un vínculo con el estudiante y sin tener en cuenta la discapacidad.
  • Permitir que el estudiante con ceguera sea autónomo, sin negar sus limitaciones. Preguntar qué necesita antes de ofrecerle nuestra ayuda. Dejar que el estudiante explore y conozca su escuela y su sala de clases, así mismo avisarle sobre cualquier cambio en la disposición de la misma a fin de evitar accidentes.
  • Ofrecer estimulación multisensorial durante el desarrollo de clases y no solo basarnos en láminas o dibujos, sino contar con objetos concretos y láminas en relieve, siempre que sea posible.
  • Ubicar en la sala de clases, diversos materiales y texturas e introducir distintos sonidos. Por ejemplo, sonidos del medio ambiente (agua, vehículos en movimiento, sonidos de animales, pasos, voces, etc.); elementos que produzcan diversos aromas (perfumes, café, chocolate, etc.); alimentos y bebidas de diferentes sabores como galletitas, confites, frutos secos, jugos, etc.; elementos como lápices, monedas, artículos de tocador y/o diversos objetos que sirvan para el reconocimiento táctil. Hacerle hablar sobre lo que siente, promover que toque los objetos y hable de ellos.
  • Anticipar de forma verbal todas las actividades que vendrán durante la jornada
  • Controlar los ruidos en clases, para disminuir la distracción del estudiante.
  • En caso de ser necesario, brindar un tiempo más prolongado para sus respuestas (oral o escrita) y motivarlo a participar en clase; respetando su ritmo de aprendizaje sin dejar de estimularlo para alcanzar sus objetivos.
  • Permitir y motivar al estudiante con ceguera para que utilice sus materiales adaptados, conversando con los demás compañeros de clase sobre la importancia y el cuidado de los mismos.
  • Designar un compañero guía por semana (con la opción de ir rotando) para la organización y realización de tareas escolares, así como por ejemplo para la búsqueda de información en recursos digitales e impresos

Las adaptaciones curriculares juegan un papel crucial en el desarrollo educativo de los estudiantes con discapacidad visual permitiendo que el contenido académico sea accesible y significativo.

Pueden incluir la provisión de material en formatos accesibles, como braille o láminas en relieve, textos en audio, uso de celulares con aplicaciones específicas, entre otros; así como la modificación de actividades o evaluaciones para que sean accesibles para los estudiantes con discapacidad visual.

Se sugiere revisar el documento de Ajustes Razonables de MEC. Resolución N°22720-2018

Los estudiantes con discapacidad visual, debido a su carencia sensorial, precisarán fundamentalmente adaptaciones de acceso al currículo.

Estas son de dos tipos:

Adaptaciones del entorno físico: Referidas a los cambios que es preciso realizar en el aula y en la escuela para garantizar una adecuada integración física del estudiante.

Aspectos que han de tenerse en cuenta aquí son, por ejemplo:

  • Organización fija de pupitres, sillas, mesas, armarios, basureros u otros elementos y advertencia expresa en caso de modificación de los mismos. Señalizar los espacios en la medida de los posible. Ej. Etiquetado en braille de muebles, puertas, pisos podotáctiles, anticipadores, entre otros
  • Ubicación y mueble con espacio suficiente para manejar todo su material personal.
  • Conocimiento de las diferentes zonas por las que ha de desenvolverse el estudiante: baños, aulas, cantina, biblioteca, diversos espacios escolares de uso cotidiano.
  • De ser necesario adecuación de un espacio donde el estudiante pueda a recibir algún apoyo

Adaptaciones en la Comunicación: Destinados a garantizar un adecuado acceso y reproducción de la información.

Descripción de imagen: libros en braille
  • Libros en braille

Descripción de imagen: Máquina de escribir braille
  • Máquina de escribir braille
  • Textos en audio, celulares o computadoras con programas adaptados.

Adaptación de gráficos y figuras.

Descripción de imagen: gráfico del aparato digestivo con referencias en braille
  • Gráfico del aparato digestivo con referencias en braille

En situación de inclusión la idea es que, si el estudiante con visión dispone de una gráfica para complementar su aprendizaje, el estudiante con ceguera también lo haga.

Por ello se considera imprescindible la provisión de materiales didácticos adaptados que deben ser diseñados según las necesidades de las personas a las que van dirigidas y los objetivos que se quiera conseguir. Se pretende principalmente que forme imágenes mentales del objeto que no puede ver, acompañando siempre con una descripción oral de dicho material propuesto en relieve.

Tutoriales de Materiales en Relieve

1- Indicaciones Generales

2 - Conjunto

3 - Gráfico de barras

4 - Sentido de la vista

5 - Aparato respiratorio

6 - Aparato Digestivo

7 - Célula

Ejemplos de adaptaciones en las actividades.

En vez de ejercicios como: une con flecha, subraya o parea utilizar entresaca, reconoce oralmente o reproduce, escribe en otra hoja las palabras que forman par.

Si las palabras están en tarjetas individuales, parearlas o separarlas.

En vez de pintar utilizar modelar con arcilla o plastilina o el estudiante puede pintar si la imagen está delimitada con bordes en relieve

Otras opciones son: enumerar, ordenar en secuencia de forma verbal o escrita.

Ejemplos de adaptaciones en los procedimientos para la evaluación.

Los procedimientos habitualmente utilizados en las escuelas regulares pueden no ser los adecuados para el estudiante con ceguera, lo que exige realizar adaptaciones:

Siempre que sea posible presentarle su examen escrito en braille; ello permitirá que lo haga junto a sus demás compañeros y favorecerá su autonomía. En caso de no contar con la prueba escrita en Braille, hacerlo en forma oral.

Dividir el contenido programático de la materia de estudio en varias pruebas cortas, de tal forma a reducir la evaluación final.

Brindar tiempo adicional para la realización de la prueba.

Utilizar ítems de respuesta corta.

Organizar la prueba de forma clara y concisa y realizar el desarrollo de la misma en una hoja adicional.

Permitir al estudiante que lleve consigo sus instrumentos: punzón, regleta, máquina de Braille, el ábaco, la calculadora parlante u otro elemento que utilice para los cálculos.

Además del currículum regular, que es de cumplimiento obligatorio para todos los estudiantes del país, para el niño que tiene una condición de ceguera es imprescindible el desarrollo de un programa con materias compensatorias.

Estas materias son:

Braille: Es un sistema de lectura y escritura táctil utilizado para personas con ceguera. Se lee con los dedos de ambas manos, principalmente con los índices y se escribe a mano con la ayuda de una regleta y un punzón o una máquina de escribir especial.

Es una herramienta válida y eficaz para acceder a la educación, a la cultura y a la información.

Matemática adaptada: esta área incluye la utilización de recursos didácticos como el ábaco, la caja aritmética, calculadora parlante, entre otros. Además de la enseñanza de la signografía braille específica para las matemáticas.

Orientación y Movilidad: consiste en un programa sobre las nociones espaciales básicas. La orientación es la capacidad de reconocer la posición de uno con respecto al entorno, mientras que la movilidad es la capacidad de moverse de manera segura y eficiente, buscando la mayor autonomía personal tanto en espacios públicos como en sus hogares.

El entrenamiento de la orientación ayuda al niño con ceguera a darse cuenta dónde está, adónde desea ir y cómo llegar allí, para ello se utiliza el bastón blanco como una herramienta esencial para facilitar la movilidad y la independencia.

El bastón blanco es una vara ligera y alargada que identifica a las personas con ceguera y con algún otro tipo de discapacidad visual. Sirve de guía al usuario para desplazarse de manera autónoma, brindándoles protección e información. ​

Habilidades para la vida diaria: Este programa tiene como objetivo desarrollar las habilidades y capacidades requeridas en la vida cotidiana para ser una persona independiente y autónoma tanto en el hogar como en la escuela u otros espacios en los que estudiante se desenvuelva.

Al igual que otros estudiantes, el estudiante con ceguera necesita aprender a...

  • Encargarse de sus necesidades básicas: comer, vestirse, ir al baño y asearse.
  • Ayudar con las tareas de la casa.
  • Ser independiente, tener la oportunidad de hacer cosas por sí mismo, sin ayuda de los demás.
  • Comportarse de formarse adecuada respetando las normas de convivencia.

Tiflotecnología: en esta área se desarrolla un conjunto de técnicas, conocimientos y recursos encaminados a guiar a la persona con ceguera, para la utilización correcta de la tecnología. Entre estos recursos podemos mencionar, programas y aplicaciones para computadora, tablets o celulares, algunas de ellas, ayudan con el escaneo, reconocimiento de imágenes, dinero o como herramienta de comunicación social.

Estos recursos facilitan el acceso a lo escrito en la pizarra del aula, libros, textos académicos y de estudio o a cualquier información escrita en tinta o en papel.

Dependiendo de la edad del niño, así como también de los recursos económicos y la cultura familiar es muy útil incorporar recursos tecnológicos que faciliten su aprendizaje.

El Centro de Apoyo a la Inclusión Educativa Santa Lucía es una institución privada subvencionada que apoya a niños/as con ceguera o baja visión desde sus primeros meses de vida hasta que culminan la Educación Escolar Básica. Pone a disposición sus recursos institucionales en forma totalmente gratuita.

Se inicia la tarea de apoyo partiendo de la identificación de las necesidades específicas derivadas de la condición visual del estudiante en cuestión. Conforme al resultado se puede acceder a los servicios:

  • Estimulación temprana.
  • Clases de apoyo en áreas compensatorias: Sistema de lecto escritura Braille, Matemáticas Adaptadas, Orientación y Movilidad, Habilidades para la Vida Diaria entre otras.
  • Visitas de asistencia técnica a docentes y directivos de las escuelas regulares orientando sobre los ajustes necesarios,
  • Provisión de materiales didácticos adaptados conforme a la disponibilidad institucional (textos en braille y gráficos en relieve).
  • Asesoría pedagógica y social a las familias.

Además del trabajo de apoyo específico también el CAIE ofrece:

  • Producción, impresión y distribución de diversos tipos de textos en braille (menú, tarjetas personales, libros varios, afiches).
  • Cursos de capacitación sobre temas propios de la discapacidad visual.
  • Se ofrecen espacios de tesis, pasantías y prácticas a estudiantes de carreras afines.

El docente pasa mucho tiempo con el estudiante y puede percibir comportamientos que los padres quizás aún no han podido ver, por ejemplo:

  • Cómo se relaciona con sus pares y personas cercanas (reacción ante gestos y señas, miradas)
  • Cómo observa sus juguetes, objetos y dibujos (¿se acerca demasiado?, ¿acerca las cosas a su rostro?)
  • Si se queja frecuentemente de dolores de cabeza o se cansa rápidamente de copiar.
  • Pierde la línea al cambiar de renglón, omite letras, confunde las letras o números
  • No mantiene el renglón al estar copiando, presiona mucho el lápiz.
  • Se agacha mucho hacia el material para copiar o leer, se acerca demasiado a la pizarra
  • No ve bien de lejos o de cerca.
  • Tiene visión borrosa o solamente puede ver una parte de las figuras o letras.
  • Los ojos lagrimean y se irritan constantemente.
  • Para ver algo tiene que entrecerrar los ojos o poner de costado la cabeza.